Disfunción Craneomandibular (DCM) o Trastornos Temporomandibulares (TTM)

 ¿Sientes dolor al hablar o al comer?

¿Sufres cefaleas habitualmente?

¿Padeces dolor en la espalda, hombros o zona cervical?

¿Te duelen los oídos?

¿Problemas al abrir y cerrar la boca?

¿Aprietas o rechinas los dientes mientras duermes?

¿Notas cambios en tu mordida?

Si has notado alguno de estos síntomas puede que padezcas una disfunción craneomandibular (DCM) 

Qué es la articulación temporomandibular (ATM) y qué problemas nos puede ocasionar

Es la articulación que conecta la mandíbula con el hueso temporal, la cual está en el cráneo. Es la que nos permite abrir y cerrar la boca así como los movimientos laterales de la mandíbula. También interviene  en la masticación de los alimentos, por lo que es considerada la articulación más utilizada de nuestro cuerpo.

Los trastornos temporomandibulares (TTM) o disfunción craneomandibular (DCM) persentan una sintomatología muy variada. Algunos de los principales síntomas son:

  • Dolor de los músculos de la masticación
  • Produce dolor de oídos o acúfenos
  • Cervicalgia
  • Dolores faciales
  • Dolor al palpar los músculos faciales y cervicales
  • Molestias al ejercer presión sobre puntos concretos de la cara, conocidos como puntos gatillo.

Esta disfunción provoca problemas relacionados con la movilidad de la mandíbula. Se pueden producir luxación mandibular y bloqueos que pueden causar dolor al masticar y dificultad para hablar.

¿Cuántas personas padecen disfunción craneomandibular?

Aproximadamente un 10% de las personas padecen algún síntoma relacionado con un mal funcionamiento de estas articulaciones.

La mayoría suelen ser mujeres.

Causas

Algunas de las principales causas que lo provocan son el estrés o ansiedad. También la maloclusión, malos hábitos como comer chicle de manera frecuente, comerse las uñas o algún traumatismo directo. Y en otros casos las causas pueden ser enfermedades reumatoides, tumores o malformaciones, pero es menos frecuente.

Pero cuando un paciente acude al dentista para alguna de las causas que acabamos de enumerar, el estrés (emocional, laboral, etc) es el elemento más habitual.

Tratamiento

Irá en función de los síntomas que padezca y de la causa u origen de los mismos. En la mayor parte de los casos suele resolverse con un tratamiento conservador.

En casos más graves en los que el tratamiento no es efectivo se puede realizar una artroscopia, que es una intervención quirúrgica a penas invasiva, sin cicatrices y de rápida recuperación.

Medidas físicas

  • Ayuda a aliviar los síntomas aplicar calor seco en la articulación que nos duela. Los ultrasonidos proporcionan calor en la zona a más profundidad.
  • Acupuntura.
  • Masajes en los músculos que estén contracturados.
  • Ejercicios musculares.

Farmacológicas (SIEMPRE deben ser recetadas por un profesional)

  • Antiinflamatorios para calmar el dolor.
  • Ansiolíticos para controlar el estrés.
  • Miorelajantes, aunque de forma controlada y moderada ya que producen sueño y crean tolerancia.

 Tratamientos clínicos

Puede que sea necesario un ajuste oclusal para la estabilización de la mandíbula.

Férulas. Tipos:

  • De relajación.
  • De reposicionamiento.
  • De estabilización.
  • Férulas Michigan.

Lo más aconsejable, sea cual sea tu caso es acudir a un profesional que te asesore sobre cuál es el mejor tratamiento en tu caso.

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